El 12 de octubre de 1884 ocupa un lugar central en el relato oficial de la fundación de Ushuaia. Pero esa fecha no marca el comienzo de la historia humana del territorio. La memoria yagan exige mirar más atrás y reconocer que los pueblos originarios no son un capítulo cerrado.
Qué conmemora el aniversario
El aniversario de Ushuaia recuerda el establecimiento de autoridades argentinas en 1884 y se expresa cada año en actos y homenajes a antiguos pobladores. Es una fecha relevante para la construcción institucional de la ciudad. El problema aparece cuando ese punto de partida administrativo se presenta como si antes hubiera existido un espacio sin historia propia.
El territorio de la bahía de Ushuaia y del Onashaga —denominado habitualmente canal Beagle— forma parte de la historia ancestral del pueblo yagan. Reconocerlo no niega las transformaciones posteriores; permite comprenderlas dentro de una secuencia más amplia, atravesada por encuentros, desplazamientos, violencias y persistencias culturales.
La memoria no puede hablar solo en pasado
El 12 de octubre de 2026, la Cátedra Libre de Pueblos Originarios de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego difundió a través de GEMAS una reflexión firmada por Ana Cecilia Gerrard y Víctor Vargas Filgueira sobre los olvidos del aniversario. Allí se cuestiona que los relatos fundacionales destaquen a las autoridades y dejen la presencia yagan como simple antecedente, e invitan a revisar las consecuencias de la colonización.
Es una intervención concreta en la discusión pública, no una posición que pueda atribuirse automáticamente a todas las personas y comunidades indígenas. Para profundizarla, el periodismo debe consultar voces indígenas actuales, respetar sus formas de identificación y distinguir entre investigación académica, testimonio, archivo y posición institucional.
Qué cambian las palabras
«Fundación» puede referir a un acto administrativo, la apertura de una dependencia estatal o la consolidación de un asentamiento. Ninguna de esas acepciones debería invisibilizar ocupaciones y formas de vida previas. La diferencia no es meramente semántica: determina quién aparece como protagonista y quién queda como paisaje de fondo.
La pregunta periodística no consiste en cancelar una celebración, sino en averiguar cómo construir una memoria pública más completa. ¿Qué materiales se enseñan en las escuelas? ¿Qué voces participan en los actos? ¿Qué espacio tienen las lenguas, relatos y organizaciones originarias en museos, circuitos turísticos y producciones culturales?
Una ciudad capaz de contar más de una historia
Ushuaia puede reconocer su desarrollo institucional, las experiencias de sus antiguos pobladores y la continuidad de las memorias indígenas sin reducir unas a las otras. Esa convivencia exige escuchar a quienes históricamente tuvieron menos lugar en los actos y en los relatos oficiales.
No hay una ciudad más fuerte por contar una sola historia. La riqueza de su identidad también se mide por la capacidad de reconocer las historias que durante mucho tiempo quedaron fuera de cuadro.
Fuentes
- GEMAS / Cátedra Libre de Pueblos Originarios UNTDF: «Ushuaia y los olvidos de su aniversario», Ana Cecilia Gerrard y Víctor Vargas Filgueira, 12/10/2026.
- Sur54: descripción del calendario conmemorativo municipal.
Imagen panorámica de Ushuaia empleada únicamente como referencia territorial, no como representación de personas o comunidades indígenas.

