
La discusión federal sobre el cannabis en Estados Unidos volvió a frenarse el 29 de septiembre de 2026. Un juez administrativo de la DEA suspendió temporalmente el expediente que evalúa trasladar la marihuana restante de la Lista I a la Lista III mientras analiza cómo incorporar un informe crítico sobre el proceso de clasificación de drogas. La pausa no equivale a un rechazo, pero vuelve a correr los tiempos.
Qué decidió la DEA
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) publicó una orden de suspensión y presentación de argumentos dentro del procedimiento regulatorio sobre marihuana. El expediente examina si el cannabis que todavía permanece en la Lista I debe pasar a la Lista III de la Ley de Sustancias Controladas.
El alcance es importante. La audiencia no revisa los medicamentos con cannabis aprobados por la FDA ni el cannabis medicinal sujeto a licencias estatales que ya fueron reclasificados en abril de 2026. El procedimiento pendiente se concentra en el resto de la marihuana alcanzada por la definición federal.
Por qué se detuvo el trámite
La orden del 29 de septiembre abrió una pausa para considerar una solicitud vinculada con un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO) sobre la forma en que la DEA y el Departamento de Salud y Servicios Humanos realizan revisiones de clasificación. Las partes deben presentar argumentos antes de que el juez defina cómo continúa el expediente.
Medios financieros interpretaron el movimiento como una demora procesal y no como una resolución sobre el fondo. Esa diferencia importa: la DEA no decidió mantener definitivamente el cannabis en la Lista I, pero tampoco existe aún una fecha firme para la decisión amplia que el sector esperaba.
El mercado reaccionó antes que la norma
Las acciones de varias compañías cannábicas cayeron después de conocerse la suspensión. Según Barron’s, Trulieve bajó 16% durante la rueda del 30 de septiembre, mientras Curaleaf y Green Thumb Industries también registraron retrocesos.
El movimiento bursátil refleja expectativas, no un cambio inmediato en la legislación. Los negocios medicinales ya comprendidos por la decisión de abril continúan bajo ese marco, y el consumo recreativo no fue legalizado a nivel federal. La incertidumbre se concentra en cuánto tardará y hasta dónde llegará la reclasificación más amplia.
Qué cambiaría una reclasificación
Pasar de la Lista I a la III implicaría reconocer un uso médico aceptado dentro del sistema federal y reducir algunas barreras regulatorias. También podría modificar condiciones para la investigación y para empresas sujetas a reglas fiscales asociadas con sustancias de la Lista I.
Sin embargo, reclasificar no es legalizar. Seguirían existiendo controles federales y conflictos con los regímenes estatales, especialmente para actividades de uso adulto. Presentar la medida como legalización nacional sería incorrecto.
Una señal para otros países
El caso estadounidense suele repercutir fuera de sus fronteras porque afecta inversión, investigación y estrategias de compañías multinacionales. Para América Latina, la enseñanza principal es menos espectacular: una reforma regulatoria depende tanto del contenido científico como de la calidad del procedimiento administrativo.
La pausa también muestra el costo de anunciar calendarios como si fueran decisiones consumadas. Hasta que la DEA publique una nueva orden, cualquier fecha sobre la reclasificación debe leerse como estimación y no como certeza.
Esta nota es informativa y no constituye asesoramiento médico, legal ni financiero.
Fuentes
- DEA: acciones regulatorias sobre la reclasificación de la marihuana, actualización del 29 de septiembre de 2026.
- DEA: expediente y órdenes de la audiencia de reclasificación.
- Greenspoon Marder: explicación de la suspensión y el informe de la GAO, 2 de octubre de 2026.
- Barron’s: reacción del mercado a la demora procesal, 30 de septiembre de 2026.

